La construcción del plan de estrategia electrónica

Toda organización comercial existe para convertir recursos en productos o servicios que satisfagan las necesidades de los mercados. Este concepto se ilustra en el siguiente gráfico:

Para lograr esto, cada organización lleva a cabo una serie de las siguientes actividades.

Actividades de Suministro

Actividades de desarrollo de servicio/producto

Actividades de marketing

Actividades de proceso o transformación

Actividades de soporte

Actividades de distribución

Estas son las actividades que se han vuelto universales por naturaleza y han evolucionado en funciones separadas. El elemento clave del éxito es asegurar que estas funciones separadas funcionen como una entidad eficiente y cohesiva, no como “silos” dispares e independientes que vayan en diferentes direcciones. Hay dos elementos que lograrán esta unidad:

  • La Cohesividad que se logra al tener una clara estrategia de negocios en su lugar y que todo el mundo entiende y con la cual se compromete; esta estrategia es resultado del proceso de pensamiento estratégico.
  • La eficiencia depende de cuán bien estas funciones estén “conectadas”, lo que nos lleva al tema clave que es:

 

INFORMACIÓN: el alma de la interconectividad.

En la mayoría de las organizaciones, los costos más altos no son aquellos asociados con materiales o mano de obra, sino los costos intangibles e invisibles asociados con el flujo ineficiente de información de una función a otra. Este es el costo de recuperar, capturar, almacenar y procesar información a lo largo de esta cadena de funciones. En algunas industrias, como la atención de la salud, la banca, los seguros y el comercio minorista, estos costos pueden representar más de la mitad del costo de hacer negocios. La información es el enlace que mantiene diferentes funciones conectadas entre sí. Es el flujo de esa información a través de funciones que determina la eficiencia de una organización. Las actividades de una sola función son activadas por una pieza de información transmitida por una función precedente. Una vez que la función de recepción completa su actividad, envía información a la siguiente función, que activa la siguiente actividad. Por ejemplo, la función de ventas envía una previsión de ventas a la función de producción, que establece la maquinaria en movimiento para hacer una cantidad específica de productos. Una vez completados estos productos, la función de producción envía una pieza de información a la función de distribución para informarle de que venga y tome el producto terminado y lo coloque en el almacén. Y la cadena se repite de una función a otra.

Interrumpiendo la interconexión.

Cada organización depende del flujo de información entre funciones, y es en estas áreas de interconectividad que el Internet tiene su efecto más disruptivo. Internet es básicamente un transportista de información. Sin embargo, debido a que puede hacer más información disponible para más personas más rápidamente que cualquier otro medio, Internet ha cambiado las reglas del juego en términos de cómo la información se transfiere a través de funciones. Desafortunadamente, la mayoría de los ejecutivos no están bien informados acerca de qué información fluye a través de la organización y cómo lo hace. La razón es simple: hasta el advenimiento de Internet, no había necesidad de saber. Hoy en día, sin embargo, el CEO y el equipo ejecutivo deben entender el flujo de información en la organización porque aquí es donde el juego será ganado o perdido en el futuro. Para entender este flujo y ser capaz de actuar en él requiere un proceso, algo que la mayoría de las organizaciones no tienen contemplado.